¿Se puede amar a un alma que está muerta,
Sin cuerpo al que allegarse?
domingo, 1 de abril de 2012
sábado, 7 de enero de 2012
Mi vida es como Split
Mi vida es
como Split y son sus años
columnas hacia
el cielo.
Mi vida es
como Split, ruinosa y vana,
hermosa
entre sus piedras de recuerdo.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Después de la batalla
Después de la batalla, se alzaron los hoplitas,
sus manos eran frías y en sus ojos
ardía el frágil beso del Leteo.
Después de la batalla entre la sangre,
cubiertos de metal y de silencio.
sus manos eran frías y en sus ojos
ardía el frágil beso del Leteo.
Después de la batalla entre la sangre,
cubiertos de metal y de silencio.
Santiago Cabrera Márquez
domingo, 23 de octubre de 2011
Vindicación del frío
La tundra ha regresado y el abismo
se fragua entre sus fauces.
Las casas ya no sirven y el invierno,
taimado y poderoso, orquesta su venganza.
No existe escapatoria pues la tundra
inunda cada plaza.
Aquellos que resisten congelan sus miradas.
Sus vidas son de piedra y en sus sueños
se entregan al vacío de la escarcha.
se fragua entre sus fauces.
Las casas ya no sirven y el invierno,
taimado y poderoso, orquesta su venganza.
No existe escapatoria pues la tundra
inunda cada plaza.
Aquellos que resisten congelan sus miradas.
Sus vidas son de piedra y en sus sueños
se entregan al vacío de la escarcha.
Santiago Cabrera Márquez
sábado, 1 de octubre de 2011
Pach
Entre los recios golpes de la Aurora
escucho la llamada de tu nombre
pulsando entre las briznas o en el cielo,
rasgando la mirada de los dioses.
Señor de las miradas que destierran,
tus brazos son de hierro.
Señor de las caricias que se inmolan,
quiero escuchar tu nombre de tus labios.
Señor del horizonte que se arrasa,
tus labios son de piedra.
Señor del laberinto que se escinde,
ora pro me.
escucho la llamada de tu nombre
pulsando entre las briznas o en el cielo,
rasgando la mirada de los dioses.
Señor de las miradas que destierran,
tus brazos son de hierro.
Señor de las caricias que se inmolan,
quiero escuchar tu nombre de tus labios.
Señor del horizonte que se arrasa,
tus labios son de piedra.
Señor del laberinto que se escinde,
ora pro me.
Santiago Cabrera Márquez
domingo, 21 de agosto de 2011
Omnipotencia
Tras su mirada suave,
tras el juego ondulado de su pelo,
se oculta un pensamiento
capaz de destruir
y de crear profundos universos.
Su voz es como el aire, y cuando suena
quebranta el horizonte.
Es como un dios errante,
vagando sobre el mar incandescente
sediento de verdad.
Es la potencia oscura,
arcángel devastado, que al hacerse
consciente de sí mismo se autoinmola,
dejando como ausencia
la desolada niebla.
tras el juego ondulado de su pelo,
se oculta un pensamiento
capaz de destruir
y de crear profundos universos.
Su voz es como el aire, y cuando suena
quebranta el horizonte.
Es como un dios errante,
vagando sobre el mar incandescente
sediento de verdad.
Es la potencia oscura,
arcángel devastado, que al hacerse
consciente de sí mismo se autoinmola,
dejando como ausencia
la desolada niebla.
Santiago Cabrera Márquez
viernes, 19 de agosto de 2011
Reclamo del mar
Desnudo ante la playa me contemplo
y siento que mi cuerpo no es hermoso
y el odio hacia mí mismo se concentra
en las letales olas.
Me acerco paso a paso hacia las aguas
temiendo el tacto frío de su abrazo,
que sube por mis piernas con violencia
y corta con maldad la blanca carne.
La espuma sube rauda por mi pecho
mezclando su sal pura con mi sangre,
penetrando mi cuerpo con su odio
de despiadado nácar.
y siento que mi cuerpo no es hermoso
y el odio hacia mí mismo se concentra
en las letales olas.
Me acerco paso a paso hacia las aguas
temiendo el tacto frío de su abrazo,
que sube por mis piernas con violencia
y corta con maldad la blanca carne.
La espuma sube rauda por mi pecho
mezclando su sal pura con mi sangre,
penetrando mi cuerpo con su odio
de despiadado nácar.
Santiago Cabrera Márquez
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